Una mañana despiertas y el día parece como el mejor poema de Neruda: cálido y cercano. Cantando te preparas para un perfecto fin de semana, y de pronto, como un devastador trueno: la infelicidad. Estabas tan bien, tan ansioso de vivir esa poética mañana. Es muy extraño ese cambio de humor, bueno, no tanto. Debiste aprovechar tu fortaleza de anoche y retirar el espejo de la pared, porque sabes muy bien que cada vez que pasas por ahí y te ves en él, te ataca un horrendo sentimiento de pesimismo por tu negativa de sentirte sin salida, culpable de tus actos, pero te sientes tan inerte ante ello, porque cada vez que intentas arreglarlo todo sigue igual.
La culpa es de ese cristal que siempre te recuerda lo demacrado que se ve tu rostro últimamente, mutilado por angustias y ausencias. Levas noches sin dormir, sin dejar de pensar en todas las cosas que debes hacer para tomar las riendas de tu vida de nuevo y que hoy regresan a tu consciencia. Si tan sólo se pudiera regresar el tiempo y saldar cada uno de los errores que hoy te matan. Pero quién iba de decir que esto iba a pasar. Se supone que la vida sigue su curso y cada día es una nueva hoja en blanco. ¿Por qué sufrir por días pasados?
Pero no sólo se debe a las cosas que dejaste de hacer, también existe una larga lista de sufrimientos que golpean tu alma. Sabes bien cuáles son, no es necesario repetirlos. ¿Para qué? ¿Acaso evocarlos hará que ese sentimiento de vacío desaparezca? Mejor vas buscando un martillo y te preparas a romper esos odiosos malos sentimientos de culpa, que se vuelven cada día más que una migraña, superan ese dolor de cabeza que te aqueja cada día más. Si tan sólo las cosas se arreglaran con un solo 'quiero que todo cambie ya', si tan solo las cosas se arreglaran con la fuerza que le pones a las cosas y despertar de esta realidad que parece una de las peores pesadillas, tal vez todo sería diferente. Quizá si sólo bastaría una caricia o un abrazo para volver a ordenar todo. Pero eso no suele pasar y el sentimiento de soledad que tienes perdurará un día más.
Es seguro que si estás en este estado, la frase “no estás solo” haya llegado a tus oídos una infinidad de veces y tu enfado esté justificado por ti mismo, pero tal ves haya algo de razón en lo que dicen. La angustia del ser humano es un enorme círculo vicioso que se alimenta de manera inconsciente. Puede que hayas sufrido episodios muy duros en tu vida y quedaste con un sentimiento de vacío, eso es totalmente normal, pero lo malo es cuando eres tú quien alimenta la intensidad del sentimiento. Es tan sencillo caer en la desgracia y en la autolamentación que se vuelve una necesidad sentirse así. Sí, duele la ausencia de uno mismo, considero que no hay nada peor que perder la esencia que uno tiene.Cuando esto llega a pasar, el siguiente paso seria construir una prisión que imposibilite el contacto con el resto del mundo. Pero,por qué?
El desierto en el que crees vivir sólo está en tu corazón y mente, afuera de él está todo el paraíso. Es algo que hay que recordar a pesar de que las cosas no siempre vayan de lo mejor.
La culpa es de ese cristal que siempre te recuerda lo demacrado que se ve tu rostro últimamente, mutilado por angustias y ausencias. Levas noches sin dormir, sin dejar de pensar en todas las cosas que debes hacer para tomar las riendas de tu vida de nuevo y que hoy regresan a tu consciencia. Si tan sólo se pudiera regresar el tiempo y saldar cada uno de los errores que hoy te matan. Pero quién iba de decir que esto iba a pasar. Se supone que la vida sigue su curso y cada día es una nueva hoja en blanco. ¿Por qué sufrir por días pasados?
Pero no sólo se debe a las cosas que dejaste de hacer, también existe una larga lista de sufrimientos que golpean tu alma. Sabes bien cuáles son, no es necesario repetirlos. ¿Para qué? ¿Acaso evocarlos hará que ese sentimiento de vacío desaparezca? Mejor vas buscando un martillo y te preparas a romper esos odiosos malos sentimientos de culpa, que se vuelven cada día más que una migraña, superan ese dolor de cabeza que te aqueja cada día más. Si tan sólo las cosas se arreglaran con un solo 'quiero que todo cambie ya', si tan solo las cosas se arreglaran con la fuerza que le pones a las cosas y despertar de esta realidad que parece una de las peores pesadillas, tal vez todo sería diferente. Quizá si sólo bastaría una caricia o un abrazo para volver a ordenar todo. Pero eso no suele pasar y el sentimiento de soledad que tienes perdurará un día más.
Es seguro que si estás en este estado, la frase “no estás solo” haya llegado a tus oídos una infinidad de veces y tu enfado esté justificado por ti mismo, pero tal ves haya algo de razón en lo que dicen. La angustia del ser humano es un enorme círculo vicioso que se alimenta de manera inconsciente. Puede que hayas sufrido episodios muy duros en tu vida y quedaste con un sentimiento de vacío, eso es totalmente normal, pero lo malo es cuando eres tú quien alimenta la intensidad del sentimiento. Es tan sencillo caer en la desgracia y en la autolamentación que se vuelve una necesidad sentirse así. Sí, duele la ausencia de uno mismo, considero que no hay nada peor que perder la esencia que uno tiene.Cuando esto llega a pasar, el siguiente paso seria construir una prisión que imposibilite el contacto con el resto del mundo. Pero,por qué?
El desierto en el que crees vivir sólo está en tu corazón y mente, afuera de él está todo el paraíso. Es algo que hay que recordar a pesar de que las cosas no siempre vayan de lo mejor.

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